viernes, 22 de octubre de 2010


Es el árbol más abundante del país, formando densos pinares en la Cordillera Central y Sierra de Bahoruco.



Árbol de la Hispaniola

EL PINO CRIOLLO CRECE HASTA 30 METROS DE ALTURA Y POSEE TRONCO RECTO DE 2 METROS DE DIÁMETRO. ES CONSIDERADO ENDÉMICO DE NUESTRA ISLA
 El pino puede soportar temperaturas que varían desde 30 a -20 grados Celsius.
alexei.tellerias@listindiario.com
Santo Domingo
Octubre es el Mes de la Reforestación. Así quedó instituido en 1997, mediante decreto del presidente Leonel Fernández, dando inicio en aquel entonces al plan nacional “Quisqueya Verde”>.
Desde entonces, en todo el país se movilizan diferentes sectores para impulsar la cultura de la reforestación, acción que se torna mucho más importante en estos días que el calentamiento global amenaza la existencia de la humanidad.
En esta línea de acción, según informan las autoridades de medioambiente, más de 350 organizaciones, públicas y privadas, han confirmado su participación en los diferentes frentes de reforestación a nivel nacional, donde el ministerio se propone sembrar dos millones de plantas, entre las cuales está el pino criollo.
En estos días se hace un mayor énfasis en la importancia de volver a llenar de verde los rincones de nuestra media isla para que las futuras generaciones disfruten de las riquezas naturales que aún conservamos.
En efecto, las áreas verdes de nuestro país ocupan, entre bosques y otros ecosistemas, apenas un 12 por ciento del territorio nacional, nuestros 48 mil kilómetros cuadrados.
Dentro de esa misma estadística, duele encontrarse con noticias señalando que la acción depredadora del ser humano se lleva un 30 por ciento de nuestros bosques cada año, en acciones como el “conuquismo”, la tala indiscriminada de árboles maderables, la quema de carbón y la ganadería, entre otros factores, como ha denunciado el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marena). ¿Qué se impone ante esto? Reforestar.
Sobre el pino criollo, cuyo nombre científico es Pinus occidentalis, puede decirse que pertenece a la familia de las Pinaceae y produce semillas entre noviembre a enero. De acuerdo con la Enciclopedia Forestal Dominicana es el árbol más abundante del país, formando densos pinares en la Cordillera Central y Sierra de Bahoruco.
Dimensiones
El pino criollo crece hasta 30 metros de altura y posee tronco recto de hasta 2m de diámetro. Ésta especie es monoica, lo que significa que produce conos masculinos y femeninos en el mismo árbol. Sus semillas son aladas (con alas) y se dispersan por el viento.
Esta es una de las pocas coníferas de la isla Hispaniola, y crece en los bosques húmedos ocupando diferentes tipos de suelos y ambientes. El pino puede soportar temperaturas que varían desde 30 a -20 grados Celsius, además de poder estar situados a elevaciones desde 120 a 3.175 metros sobre el nivel del mar (la elevación del Pico Duarte).
La especie es considerada endémica de la isla Hispaniola. Un informe de la fundación The Nature Conservancy cita investigaciones realizadas en 1990 que estiman que tiempo atrás el área poblada por estos árboles cubría 3 millones de hectáreas, pero que se ha reducido a menos del 5 por ciento en los últimos años.
Un dato adicional es que “casi todos los bosques restantes” se encuentran en el lado correspondiente a República Dominicana, en elevaciones de la Cordillera Central y la Sierra de Bahoruco.